Q&A Nantenaina Lova | el ojO cojo 2026

 



¿Puede un huevo vencer a una piedra? La resistencia poética de Madagascar llega a Madrid. 
A veces, el cine no solo nos muestra una realidad, sino que nos sacude la conciencia. Eso es precisamente lo que logra el director Nantenaina Lova con su documental "Donde los cebúes hablan francés", una de las piezas más potentes y conmovedoras que recibimos en esta edición del festival.

Una lucha desigual bajo la mirada de la infancia. La película nos traslada a Antananarivo, donde conocemos a Ly, uno de los últimos agricultores-oradores de la zona. Su vida, ligada íntimamente a la tierra que cultiva, se ve amenazada por intereses ajenos que buscan convertir el verde de los campos en el gris del cemento. 

Pero lo que hace que este documental sea único no es solo la denuncia social, sino cómo está contado:

El humor como escudo: A través de marionetas con un humor mordaz e inteligente, los protagonistas expresan lo que a veces las palabras no alcanzan a decir.

La mirada de los hijos: El relato de los adultos está mediado por la visión de sus niños, aportando una capa de ternura y esperanza a una situación de extrema tensión.

La resistencia cultural: Como dice el propio director en el vídeo de presentación, los campesinos son los oficios más útiles del planeta; ellos mantienen la tierra, la cultura y el bosque.

"Es una inconsciencia por parte de los habitantes de las ciudades pensar que este mundo rural es fácil de borrar." — Nantenaina Lova.