Madrid, 25 de noviembre de 2025.- El Festival Internacional de Cine el ojO cojo ha dado a conocer los ganadores de su 21ª edición, en la que el Premio de Largometraje de Ficción ha recaído en Rosinante, el galardón de Documental en El olvido mata dos veces y el de Cortometrajes en Percebes.
En una edición que encara ya su recta final, con las últimas
proyecciones previstas para la próxima semana, el festival reafirma su
misión de acercar a Madrid historias que cruzan fronteras, promueven la
convivencia y defienden el cine como herramienta de inclusión, reflexión
y diálogo intercultural.
Más de dos décadas después de
su nacimiento, el certamen continúa ampliando miradas con títulos
procedentes de más de treinta países y mantiene su apuesta por el acceso
universal mediante proyecciones gratuitas y plenamente accesibles para
personas con discapacidad visual o auditiva.
En la categoría de Largometrajes de Ficción, el jurado ha decidido otorgar el Premio del Jurado a Rosinante, de Baran Gunduzalp,
por “retratar el impulso de una madre frente a la desestructuración
familiar y la fuerza de quienes siguen adelante pese a la adversidad”.
Ambientada en la bulliciosa Estambul, la película sigue a una familia
que, tras perder su estabilidad económica, afronta un giro inesperado
cuando desaparece la moto taxi que sostenía su modo de vida.
El jurado ha concedido además una Mención Especial al largometraje La respuesta para siempre, de Zheng Yunchang,
destacando que “muestra cómo una niña huérfana transforma su dolor en
esperanza, rindiendo homenaje a la fuerza de las abuelas acogedoras”. La
cinta narra el vínculo íntimo entre una niña adoptada tras un terremoto
y su abuela enferma, a quien la protagonista intenta salvar
inspirándose en la tradición literaria china.
El olvido mata dos veces, mejor documental
En la sección de Documentales, el jurado ha otorgado por unanimidad el Premio del Jurado a El olvido mata dos veces, de Pierre Michel Michel Jean,
al considerar que se trata de una obra que “muestra con madurez cómo el
cine y el teatro pueden reparar simbólicamente, reconstruir moralmente y
rescatar memorias deliberadamente silenciadas, enfrentando el racismo
poscolonial”. El documental revisita la Masacre del Perejil, ordenada en
1937 en la República Dominicana, y analiza cómo sus heridas siguen
marcando la región.
El jurado ha decidido además otorgar una Mención Especial a República, de Jiang Jin,
por “su inventiva estética y narrativa, y por retratar una comunidad
que reinventa sus márgenes con libertad y sensibilidad”. El festival ha
otorgado además una mención institucional a Paloma Negra: la reina de las anfetaminas, de Jesús Pamplona y Domingo Javier Muriel,
por “el olfato para descubrir una historia en su propia casa y la
valentía de contarla con recursos mínimos”, reconstruyendo la compleja
vida de una mujer vinculada al narcotráfico cuya identidad quedó marcada
por silencios, huidas y reinvenciones.
La animación triunfa en la categoría de cortometrajes
En la categoría de Cortometrajes, el jurado ha decidido conceder el Premio del Jurado a Percebes, de Alexandra Ramires y Laura Gonçalves,
destacando “su arquitectura temática, su polifonía de voces y un
montaje coherente y dinámico que otorga dimensión social y cultural al
Algarve”. El corto sigue el ciclo de vida del percebe para trazar un
retrato coral de esta región y de quienes la habitan.
Este jurado ha concedido además dos menciones. La primera ha sido para Que no llueva mañana, de Maria Trigo Teixeira,
reconocida por “su elegancia formal, fluidez estilística y delicadeza
en la animación y el sonido”, en una historia sobre el reencuentro de
una mujer con la casa de su infancia ante el progresivo deterioro de su
madre. La segunda mención ha recaído en El gato, de Payam Shadniya,
por “la originalidad de su planteamiento y su verosímil complejo, donde
lo simbólico y lo real se entrelazan para abordar desarraigo y
migración desde una perspectiva inédita en el cine iraní contemporáneo”.
El filme relata la huida de un grupo de personas que buscan abandonar
Irán, de los cuales solo uno sobrevivirá para salvar a un gato que
encarna un símbolo identitario del país.
Los premios de la 21ª edición
celebran la creatividad, la empatía y la potencia transformadora del
cine. En un contexto internacional convulso, el Festival el ojO cojo
reafirma su compromiso con aquellas obras que invitan a repensar el
mundo desde la diversidad y la sensibilidad artística, consolidando un
espacio que, año tras año, sigue apostando por mirar la realidad con
otros ojos.
Este jueves concluirán las proyecciones de la 21 edición del Festival Internacional de Cine el ojO cojo. Ese día, el centro cultural Valdebernardo acogerá desde las 19:00 horas la proyección de Ansiedad, largometraje estadounidense de
Nida Chowdhry,
ganador en el Festival de Cine Independiente de Londres, que sigue a
Ruby en un viaje interior repleto de humor, tensión y reflexiones sobre
la salud mental.
Balance de la 21ª edición
La 21ª edición del Festival Internacional de Cine el ojO cojo
cierra con éxito su programación, destacando un año de crecimiento,
creatividad y compromiso con la diversidad cultural. Gracias al apoyo
del Ayuntamiento de Madrid y al ínfimo de la Comunidad de Madrid, así
como al esfuerzo constante del equipo organizador y de todos los
colaboradores, el certamen ha consolidado un espacio donde se reconoce
un cine valiente que no se limita a mirar, sino que invita a pensar
desde las grietas, abordando historias que enfrentan desafíos sociales,
culturales y personales y ofreciendo al público experiencias
cinematográficas únicas y transformadoras. La implicación de los
espectadores, la apertura de salas y la participación de jurados
comprometidos han convertido cada proyección en un espacio de encuentro,
emoción y reflexión, dejando un impacto positivo que trasciende la
pantalla.
Además, el festival ha seguido fortaleciendo su vocación de inclusión y
formación, creando oportunidades para estudiantes y jóvenes
profesionales que participan en prácticas guiadas, desarrollando
proyectos sólidos en un entorno seguro y creativo. Como primer festival
de España totalmente accesible, el ojO cojo ha garantizado que
todas sus películas contaran con subtítulos para personas sordas y
audiodescripción para quienes tienen discapacidad visual, complementando
estas iniciativas con herramientas digitales innovadoras como su propia
aplicación, que permitirá ampliar el alcance y la experiencia del
público en futuras ediciones. Este año, los retos se han convertido en
oportunidades de aprendizaje y mejora, consolidando al festival como un
referente de excelencia, compromiso y visión inclusiva en el panorama
cultural.